Diagnóstico de alcance cerrado · precio fijo

¿Se puede arreglar,
o hay que tirar todo?

Con lo que ya tienesEn paralelo con tu proveedorPuede terminar en nada
Antes de que preguntes

Tres cosas que ya no son problema.

Son las que más frenan a la gente para pedir un diagnóstico, y ninguna de las tres hace falta.

No necesitas el código

Que no lo tengas ya es uno de los hallazgos. Se diagnostica con lo que hay a la mano.

No tienes que pelearte con nadie

Se hace en paralelo. Si no quieres que tu proveedor se entere, no se entera.

Puede terminar en nada

Si está bien, te lo decimos y ahí acaba. Lo que pagas es el diagnóstico, y ese ya lo hicimos.

Cómo saberlo

¿Cómo sé si lo mío está mal hecho?

No necesitas saber de tecnología. Casi siempre se nota en cómo te contestan, y en qué pasa el día que entra gente de verdad.

Lo que pasó

Te entregaron algo y se rompió

Funcionaba en la demo. Falló en cuanto entró gente de verdad. Casi siempre porque nunca se probó con nadie más que con quien lo hizo.

Lo que hay

Nada está a tu nombre

El dominio, la tienda o el servidor quedaron a nombre de quien lo construyó. Mudarlo toma un rato; recuperar el acceso cuando esa persona ya no contesta puede tomar meses.

Qué recibes

¿Qué me entregan exactamente?

Un documento con todo lo que encontramos, ordenado por qué tan grave es. Precio cerrado desde antes de empezar.

Ordenado por gravedad

Lo urgente arriba, lo demás abajo

Qué se puede rescatar, qué te falta para que el producto sea legalmente tuyo, y tres caminos con su costo y su tiempo. Si sale que conviene reescribir, va con las cuentas de las dos opciones enfrente.

274 hallazgos documentados en los sistemas heredados que hemos revisado. No decimos cuál es de quién: siguen vivos, con usuarios reales, y señalarlos sería exponerlos.
Ya nos tocó

¿Ya lo han hecho antes?

Tres casos reales, contados por la forma del problema. Sin nombres: siguen vivos y señalarlos sería exponerlos.

Sistema detenido, sin acceso al código

Un panel heredado y cero contacto con quien lo hizo. Recuperamos el acceso. Documentamos qué hacía. Salió que convenía reescribir, y lo entregamos en cuatro fases.

App en tiendas, servicio apagado

La app viva y con usuarios. El servicio que la alimenta, apagado, y una fecha encima. Diagnóstico, apagamos el incendio, y plan de reemplazo por fases.

Proyecto en curso que no avanzaba

Lo entregado y lo que corría en producción no coincidían. Levantamos el estado real. Separamos qué era cierto y qué no. Desde ahí se retomó.

Cómo termina

Un diagnóstico que solo puede terminar de una forma no sirve de mucho. Estos son los tres desenlaces, y uno es no vender nada.

Lo demás

Lo que preguntan antes de llamar.

¿Se puede arreglar o hay que hacerlo de nuevo?

En los sistemas heredados que hemos revisado, la base sirve más veces de las que no. Lo que falla suele estar concentrado en unas cuantas partes, y eso se corrige sobre lo que ya existe. Pero cualquiera que te dé la respuesta sin abrirlo te está adivinando.

¿Cómo reparo una app que ya no funciona?

Primero hay que saber por qué dejó de funcionar. Casi siempre es una de tres cosas. Un servicio que se venció. Una llave que expiró. O una actualización de iOS o Android que rompió algo. Las tres se arreglan. El diagnóstico te dice cuál es tu caso y cuánto cuesta.

¿Qué hago si no me entregan lo que pagué?

Junta todo lo que tengas por escrito: contrato, correos y comprobantes de pago. Eso define qué es tuyo. Después necesitas saber qué existe de verdad, porque «va avanzando» no es un estado. El diagnóstico levanta eso y te lo deja por escrito. Con o sin la ayuda de tu proveedor.

¿Puedo actualizar mi página web si ya no tengo al que la hizo?

Sí. Necesitas dos accesos: el del dominio y el del lugar donde vive el sitio. Si no los tienes, casi siempre se recuperan. El dominio se rescata con el correo con que se registró. Ese suele ser el primer trabajo, antes de tocar una sola línea.

Mi proveedor desapareció. ¿Cómo recupero mi código?

Depende de dónde esté. Si el repositorio está a nombre de él, la vía es legal y no técnica: el contrato dice de quién es. Si no hay contrato, se puede reconstruir desde lo que ya está publicado. No queda igual, pero se puede. El diagnóstico te dice cuánto se rescata.

¿Cómo sé si mi sistema está bien o mal hecho?

Sin abrirlo hay señales que se ven desde afuera. Si tarda en cargar. Si se cae cuando entra más gente. Si nadie te puede explicar qué hace. Si cada cambio chico tarda semanas. Cualquiera por separado puede tener explicación; tres o cuatro juntas, casi nunca la tienen.

¿Tengo que pelearme con el que me lo hizo?

No. El diagnóstico se hace en paralelo y no requiere avisarle a nadie. Mucha gente lo pide para saber si lo que está pagando va bien, antes de decidir nada. Y no hablamos mal de quien lo hizo: casi siempre trabajaba con lo que tenía.

Mi app lleva meses sin que la aprueben. ¿Eso se arregla?

Sí, y suele ser lo más rápido de todo. Apple y Google dicen por escrito qué rechazaron. El problema es que el motivo viene en su idioma, no en el tuyo. Se traduce, se corrige y se reenvía. Lo que tarda casi nunca es el arreglo: es que nadie leyó el motivo.

¿Cuánto cuesta arreglar una app mal hecha?

El diagnóstico tiene precio cerrado desde antes de empezar y toma días, no semanas. La reparación depende de lo que encuentre. Por eso no se puede cotizar sin verla. Cualquiera que te dé un número antes de abrirla se lo está inventando.

¿Y si resulta que está bien?

Te lo decimos y ahí acaba. Te entregamos el documento con lo que sí conviene ajustar y no hay más. Cobramos por saber. Si cobráramos por rehacerlo, el diagnóstico siempre saldría mal, ¿no?

¿No está la tuya? Las 148 preguntas del sitio están agrupadas por tema en el índice de preguntas.

¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?

El diagnóstico tiene precio cerrado y toma días. Lo que venga después depende de lo que encontremos. Cuéntanos qué pasó y con qué te quedaste: te decimos si podemos ayudarte antes de que te comprometas a nada.

Dos sistemas que se rehicieron